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Comprar reseñas en Google: por qué no deberías

Comprar reseñas en Google: por qué las políticas de Google las prohíben, por qué es ilegal en España como práctica desleal, y qué hacer en su lugar hoy.

Comprar reseñas en Google es mala idea por dos motivos independientes: incumple las políticas de contenido de Google, que pueden retirarte las reseñas o restringir tu perfil, y en España es una práctica comercial desleal desde 2022, con su propio régimen sancionador. Ninguno de los dos riesgos depende del otro.

Lo que dice la política de Google

Google prohíbe expresamente ofrecer incentivos —pagos, descuentos, productos o servicios gratuitos— a cambio de que alguien publique una reseña. Es una interacción falsa según sus políticas de contenido, y el mismo régimen se aplica tanto si compras la reseña directamente como si "incentivas" a un cliente real para que la escriba a cambio de algo.

Las consecuencias no son solo teóricas: Google puede retirar las reseñas detectadas como falsas o incentivadas, y puede aplicar restricciones al Perfil de Empresa completo si detecta un patrón repetido, no solo la reseña individual. El proceso concreto de conseguir reseñas de forma legítima —sin cruzar esta línea— está desarrollado en cómo conseguir reseñas en Google.

Lo que dice la ley española

Desde el 28 de mayo de 2022, el Real Decreto-ley 24/2021 modifica tanto la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (TRLGDCU) como la Ley de Competencia Desleal, transponiendo la Directiva europea 2019/2161. Dos artículos afectan directamente a comprar reseñas:

  • Artículo 27.8 de la Ley de Competencia Desleal, que califica como práctica desleal por engañosa el hecho de añadir o encargar a un tercero que incluya reseñas de consumidores falsas, o distorsionar reseñas reales, con el fin de promocionar bienes o servicios. Esto cubre de forma directa comprar reseñas.
  • Artículo 27.7 de la misma ley, que también considera desleal presentar como reseñas de consumidores reales contenido del que no se han tomado medidas razonables para comprobar que proviene de verdad de quien dice haberlo comprado.

Además, el artículo 20.4 del TRLGDCU obliga a quien da acceso a reseñas de consumidores a informar de si garantiza o no que proceden de compradores reales.

Esto no es una infracción menor de una política privada: es una práctica clasificada legalmente como desleal, dentro del régimen sancionador general de protección de consumidores. El desarrollo jurídico completo —alcance exacto, régimen sancionador y matices— tiene su propio artículo pendiente en este blog, con verificación directa en el BOE antes de publicarse.

Por qué además es mala estrategia

Incluso dejando de lado el riesgo legal y el de Google, comprar reseñas suele ser mala estrategia por sí sola. Los patrones de reseñas compradas son reconocibles: llegan en ráfagas concentradas en pocos días, con textos genéricos que podrían aplicarse a cualquier negocio, sin fotos ni detalles concretos de una experiencia real. Tanto los sistemas de detección de Google como cualquier cliente potencial que se moleste en leer varias reseñas seguidas pueden notarlo.

El daño reputacional de que se descubra supera con creces el beneficio de unas estrellas de más. Una reseña real, con detalle concreto de la experiencia, vale más que diez genéricas, incluso contando solo el efecto en quien las lee, sin entrar en el riesgo legal o de plataforma. Y a diferencia de un aumento artificial de la nota media, ese valor se sostiene en el tiempo, sin depender de que nadie audite tu perfil ni de que ninguna autoridad revise tus reseñas.

Qué hacer con esto

Si necesitas más reseñas, el camino legítimo —pedir en el momento adecuado, con el enlace correcto, sin presionar ni ofrecer nada a cambio— está desarrollado en cómo conseguir reseñas en Google. Si sospechas que un competidor está comprando reseñas falsas contra ti o a su favor, el proceso para denunciarlas está en cómo eliminar una reseña falsa en Google.

Así es como lo trabajamos en los proyectos de reputación online que lleva Albert Juera.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo comprar reseñas que pedirle a un amigo que deje una?

No exactamente, pero el riesgo puede ser parecido. Si esa persona nunca fue cliente real, la reseña no refleja una experiencia auténtica y puede tratarse igual que una reseña falsa, con o sin pago de por medio.

¿Qué pasa si compré reseñas hace tiempo sin saber que era ilegal?

Lo más razonable es dejar de hacerlo y centrar el esfuerzo en el proceso legítimo de conseguir reseñas de ahora en adelante. No hay forma de "deshacer" reseñas ya publicadas salvo eliminarlas tú mismo si aún tienes acceso al proceso.

¿Ofrecer un pequeño detalle a todos los clientes, sin condicionarlo a la reseña, también está prohibido?

No es lo mismo. El problema es condicionar el incentivo a que dejen la reseña. Un detalle que das a todos los clientes por igual, sin relación con si dejan o no una valoración, no encaja en la misma prohibición.

¿Las reseñas compradas se pueden identificar fácilmente?

A menudo sí, tanto por sistemas automáticos como por patrones visibles: ráfagas de reseñas en poco tiempo, textos genéricos repetidos, ausencia de fotos o detalles concretos.

¿Esto aplica igual a plataformas distintas de Google, como TripAdvisor o Yelp?

El régimen legal español no distingue por plataforma: aplica a cualquier reseña de consumidores publicada online. Cada plataforma, además, tiene sus propias políticas internas que también prohíben las reseñas falsas o incentivadas.

¿Puede sancionarme la administración aunque Google nunca detecte la reseña comprada?

Sí, son dos vías independientes. Que Google no detecte el patrón no evita la responsabilidad legal derivada de la normativa de competencia desleal y protección de consumidores, que actúa al margen de lo que haga o deje de hacer la plataforma.

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